01 mayo 2009

Letras Que Se Tornan Imágenes :/

Mientras la hoja de word se apoderaba de mi mente en blanco, sin haber tecleado absolutamente nada y a falta de una buena idea que detonara un post masomenos interesante, comencé a procrastinar* (espere próximas referencias) y a divagar en asuntos medios nadaquever

Por ejemplo, lo curioso que me resulta el cómo desarrollar una idea por escrito es tan parecido a tomar una fotografía (?!) . Aquí el factor común refiere al proceso de capturar segmentos de la cotidianeidad en un medio material para después, transmitirse a un receptor.

De igual modo, ambas actividades involucran mecanismos por demás similares:

Antes de accionar el obturador de las ideas, es importante determinar el objeto de interés; se enfoca la lente del criterio hasta que el tema en cuestión queda delimitado por un marco contextual, o un paisaje de fondo.

En la fotografía como en el periodismo de opinión, se establecen planos y, de juzgarse necesario, puede aplicarse el zoom al elemento que convenga resaltar.

El tiempo es otra sustancia fundamental: puede resultar un medio tan dúctil o rígido como el autor desee, por eso mismo, uno debe modular el diafragma literario, congelar una descripción, jugar con la velocidad y la amplitud del asunto en sí: el diámetro de la crítica es lo que la abertura a la lente.

Paréntesis: Creo que me excedí con eso de las analogías, el caso es que perdí el ritmo durante la redacción :P

Anyway…

Cuando se concibe bajo el efecto del arte, de un juego de la expresión o una experiencia lúdica, el resultado puede ser un poema visual o un espejo de enunciados; colores que son sílabas, sílabas que son vocales y consonantes del diseño, ortografía visual, estética figurativa, policromía escrita.

Conclusión (general): A veces los pensamientos desordenados pueden armarse como un rompecabezas, corriendo el riesgo de que al final quede un análisis con el mínimo indispensable de consistencia o de plano una pachequez fumadona. Por lo pronto si incidí en cualquiera de las anteriores, juro que no fue adrede.
29 abril 2009

víctimas de la pandemia

Víctimas de la Pandemia

*** De espaldas a la pandemia, mientras mis dedos se deslizan a través del teclado, empiezo a sentir los síntomas de la enfermedad en boga. Aquella que robustece sus cifras mientras cobra víctimas con cada segundo que avanza, penetrando por el tapabocas de los ciudadanos: la psicosis.

Es de impresionar cómo una tal enfermedad ha activado, en un grado superlativo, la incertidumbre colectiva. Las versiones son tantas y tan variadas, que ya ni para donde voltear. La sagrada prensa, la señal televisiva, el espectro radiofónico y el ciberespacio ya se contagiaron, tienen fiebre, de la porcina.

No nos dejan opción, todos los canales y estaciones, y cada nuevo correo en la bandeja de entrada, añaden un gramo a nuestra confusión. Todo desemboca en un afán histérico por leer y releer síntomas, indicaciones, estadísticas, en busca de una buena noticia que aplaque o desate el morbo generalizado.

Las vías de infección aún no se han determinado con claridad, en tanto, me ato el cubreboca por si las flys, que no me la peguen por Messenger :)


*** Hoy es mi debut en este territorio tan prostituido por pseudo intelectuales, escritores fracasados, entes exiliados de la vida social, nerds con demasiado tiempo libre, tecnófilos, entre otras criaturas similarmente extrañas. Con el debido respeto.

Tras largas rondas interiores de lucha interna, decidí abrir este blog con el fin de publicar cualquier mamada olímpicamente absurda que me haga parecer un poco más interesante, anécdotas de la cotidianeidad con un eslogan curioso, reflexiones concebidas sin el pecado de la congruencia, reseñas construidas mediante la herramienta de sinónimos en word, elitismo cerebral, poesía emotional hard corera, etcétera. Aún sin ofender.

Bueno, traté de reducir al mínimo el cinismo, pero es que al igual que el resto de las víctimas de la pandemia, el aburrimiento ha hecho estragos en mí. Sin besos, ni oxígeno vital, sin feria, espero que algún día en algún lugar alguien lea tan dichosos desvaríos.